Síndrome de disfunción lagrimal una molestia común

martes, 27 de abril de 2010
Esta afección ocular, mejor conocida como ojo seco, puede afectar a cualquier edad y es consecuencia de un desequilibrio entre la cantidad y la calidad de las lágrimas.

Cansancio ocular, enrojecimiento del ojo, sensación de cuerpo extraño o arenilla, visión borrosa y ardor, son algunos de los síntomas de la patología ocular más frecuente en el mundo: el síndrome de disfunción lagrimal también conocido como síndrome del ojo seco, que se produce por un desequilibrio en la humectación de las estructuras del globo ocular, llegando a provocar dolor en el ojo y disminución de la agudeza visual.


La oftalmóloga Claudia Pacillo, explicó que esta afección puede deberse a factores como por ejemplo, en nuestro ambiente de trabajo, el uso prolongado del computador, el aire acondicionado, los ventiladores, las luces de neón, el uso de lentes de contacto blandos, lapsos de lectura muy prolongados, alergias, cirugías oculares con uso de láser, ciertas medicinas como antidepresivos, tratamientos contra el acné, diuréticos, quimioterapia y radioterapia, entre otros.


La doctora Pacillo aseguró que el frío, los ambientes secos y las luces artificiales, presentes en algunas oficinas, son también factores que ocasionan síntomas como cansancio, enrojecimiento e irritación de los ojos que pueden convertirse, de no tratarse correctamente, en un problema más severo.


El tratamiento para esta patología es a largo plazo, no es curativo sino paliativo, y debe individualizarse según la sintomatología de cada paciente y la severidad de la afección aclaró la oftalmóloga.


Asimismo, comentó que cuando el problema es leve, se puede tratar con sustitutos lagrimales en gotas o en gel, pero cuando se trata de casos severos, se debe combinar dicha terapia con la administración de antiinflamatorios no esteroideos, y otros medicamentos, dado que la afección puede llegar a ser un problema de difícil solución.


Además de prevenir, Pacillo explicó que lo ideal es minimizar los factores que generan o empeoran la condición del paciente en su ambiente de trabajo, como el uso extendido del computador, exposición prolongada a ambientes secos o con aires acondicionados, lecturas extensas sin descanso y permanecer en lugares cerrados con humo o contaminados.


Los sustitutos lagrimales libres de preservantes, recetados por el oftalmólogo, evitan añadir toxicidad a los tejidos oculares y ayudan a aliviar, lubricar, proteger y retener la humedad natural de este órgano vital al tiempo que, disminuye sensiblemente la irritación, el cansancio y la picazón. Por esto, Pacillo insistió en que se debe acudir a una consulta anual con el oftalmólogo o si se llegara a presentar síntomas de esta enfermedad.

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